Basta con unos pocos para obtener, personalizar y poner en marcha su equipo virtualizado.
Elija la cantidad de memoria RAM, procesadores, nucleos y tamaño del disco duro o SSD que requiere, ademas puede modificar la configuración.
Las aplicaciones virtualizadas se integran a la perfección en su escritorio como tal como cualquier otra aplicación local, ademas ofrerce mejor rendimiento.